Old hands. Racores maestro
Un racor, del idioma de los engullidores de ranas “raccord” es un tipo de conexión de tubos y de mangueras que se ha utilizado con profusión en la fabricación de cuadros para bicicletas. Muchos de ellos tenían formas y diseños especificos que eran la seña de identidad de sus creadores.
Hoy en día casi nadie fabrica cuadros de forma artesanal y todo acaba en cuadros de bajo coste por unidad realizados en un autoclave donde se “cuece” el monocasco de carbono.
Evidentemente no voy a quejarme porque la diferencia entre un monocasco y una “antigüalla” de racores es como correr una maratón con unas “Paredes”.
Pero hay gente, como nuestro gran amigo Evaseé y yo mismo que tenemos cierto respeto por lo clásico o “vintage” y aunque no sea válido para estar “en la pomada” las cosas hechas a mano siempre son un punto de distinción en un mundo de garrulos con Blackberries, Iphones y demás mierda.
En el paraiso de la modernidad, de lo freak powered y del megahype triunfa lo retro.